Foucault y el liberalismo: Racionalidad, revolución, resistencia

Jacques Bidet
dimecres 28 de juliol de 2010
par Jacques Bidet
popularité : 7%

En 1978, en sus cursos del Collège de France, Foucault comienza a abordar lo que se anuncia como la nueva política. Transita entonces de las “técnicas sectoriales del poder” (prisiones, hospitales, asilos, escuelas) a la “tecnología del poder del Estado”, que incluye una reflexión sobre la gobernabilidad y el liberalismo. En este ensayo se aborda esa reflexión en su relación con el análisis de Marx. Ello nos permite descifrar el lugar de la revolución y la resistencia en el gran relato foucaultiano.

Palabras clave: Foucault, Marx, gobernabilidad, liberalismo, revolución, resistencia.

En 1978, en el momento en que retumba en Francia y en Europa la oleada comunista surgida del 68 y en que despuntan los “nuevos filósofos” y los “nuevos economistas”, Foucault comienza a abordar en su seminario del Collège de France lo que se anuncia como la nueva política. Hasta ese momento Foucault se había mantenido en los márgenes de la “gran política”: prisiones, hospitales, asilos, escuelas, cuarteles. Transita entonces de esas “técnicas sectoriales” a la “tecnología del poder del Estado”, hasta llegar a comentar –a partir de sus precedentes de los siglos XVIII al XX– las propuestas de los gobernantes de la época: Chaban y Barre, Giscard y Stoleru. En otras palabras, el neoliberalismo como estadio presente del liberalismo.

Pero ¿qué entendía exactamente Foucault con el término “liberalismo”?, ¿cómo se situaba en relación con él?, ¿cuál fue el sentido general de su intervención? Se trata de una cuestión más difícil de lo que parece. La trataré aquí a partir de su relación –indirecta pero evidente– con el análisis marxista, al mismo tiempo que con la vulgata marxista de la que toda una generación intenta liberarse. Un estudio sistemático de la relación de Foucault con Marx debería considerar al menos cuatro cuestiones. Me limitaré aquí a la tercera.

1. A través de múltiples referencias, Foucault asume a Marx como un elemento de su cultura teórica. No pregona sin embargo ninguna coincidencia con cualquier utopía colectivista o planificadora. Muestra un compromiso resuelto contra el estalinismo y sus secuelas y una simpatía mitigada en relación con el comunismo en general. La perspectiva dialéctica, totalizante, conduce a sus ojos a terribles atolladeros. Foucault asume en cambio que hay que hacer ciencia consagrándose a cuestiones “específicas”. Pero es a partir de ahí que comienza a desestabilizar los discursos de la totalidad y particularmente del que era entendido como “el marxismo”. Para redimensionar esta cuestión habría que considerar su obra completa a partir de su Historia de la locura (1961).

2. Concentrándose en el decenio post-68, en los cursos de los años 1971-1976 y en los textos de ahí surgidos, podría componerse un florilogio de propuestas y desarrollos en los que Foucault habla de “clases sociales”, de “la burguesía” y “el proletariado”, colocando en escena y en teoría una historia moderna dominada por instituciones y enfrentamientos de clase; un Foucault para quien la cuestión política última era saber si “la revolución –y cuál– vale la pena” (DE, III:269). Se trata ciertamente de una propuesta enigmática.

3. Durante 1978-1979 –a los que me limitaré– comienza a ocuparse de política económica y social: de la gobernabilidad. Cruza entonces, necesariamente, los caminos de Marx.

4. El debate en torno a Foucault se concentra hoy en la subjetivación, objeto de investigación fecunda de su último periodo: 1980-1984. Transita entonces de la gobernabilidad al “gobierno de sí”.

Estos dos conceptos están estrechamente relacionados. Visto retrospectivamente, el discurso de la gobernabilidad parece incluso ocupar un lugar central en el conjunto de su obra, marcando a la vez una ruptura y una continuidad entre sus trabajos anteriores y sus últimas investigaciones. Merece entonces ser considerado en sí mismo.

Señalando que “vivimos en la era de la gobernabilidad, aquella descubierta en el siglo XVIII” (1978:112), Foucault comienza finalmente a enfrentarse a la cuestión de la totalidad social, considerada en términos de la “racionalidad occidental”. Es también a partir de esa reflexión que podremos interrogarnos acerca de la respuesta que Foucault habría dado al enigma de “la revolución”.

* Traducción del francés de Rhina Roux.

** Esta reflexión se concentra en los textos de Michel Foucault Securité, territoire, population y Naissance de la biopolitique. Son citadas, respectivamente, con las siglas 1978 y 1979, en referencia a los años en que estos cursos fueron pronunciados. La sigla DE remite a la obra de Foucault Dits et Ecrits, volúmenes I a IV. La argumentación presentada en este texto presupone conceptos y explicaciones expuestas en Jacques Bidet, Théorie générale (1999), referida con la sigla TG y Explication et reconstruction du Capital (2004), referida como ERC. Consúltense las referencias bibliográficas al final del texto.


Documents joints

PDF - 65 kB
PDF - 65 kB