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		<title>Corrent Roig</title>
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	<item xml:lang="ca">
		<title>La determinaci&#243;n de los precios de producci&#243;n</title>
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		<dc:creator>Paolo Giussani</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;La caracter&#237;stica com&#250;n a todas las criticas que, desde finales del siglo pasado,
se han dirigido incesantemente al procedimiento de la llamada transformaci&#243;n de
las magnitudes de valor de las mercanc&#237;as en magnitudes de precio, basadas en el supuesto de una tasa de beneficio uniforme para todas las industrias &#8212;procedimiento expuesto en el cap&#237;tulo 9 del libro III de &lt;i&gt;El Cap&#237;ta&lt;/i&gt;l de Marx&#8212;, es la ausencia de transformaci&#243;n de las magnitudes de valor de los medios de producci&#243;n y de la fuerza de trabajo (los inputs).&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="http://www.correntroig.org/spip.php?rubrique15" rel="directory"&gt;Economia marxista&lt;/a&gt;


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		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La caracter&#237;stica com&#250;n a todas las criticas que, desde finales del siglo pasado,
se han dirigido incesantemente al procedimiento de la llamada transformaci&#243;n de
las magnitudes de valor de las mercanc&#237;as en magnitudes de precio, basadas en el supuesto de una tasa de beneficio uniforme para todas las industrias &#8212;procedimiento expuesto en el cap&#237;tulo 9 del libro III de &lt;i&gt;El Cap&#237;ta&lt;/i&gt;l de Marx&#8212;, es la ausencia de transformaci&#243;n de las magnitudes de valor de los medios de producci&#243;n y de la fuerza de trabajo (los inputs). Cuando se corrige esta apor&#237;a, argumnentan todos los cr&#237;ticos, se ve inmediatamente que las dos ecuaciones fundamentales de la transformaci&#243;n marxiana (suma de los precios = suma de los valores; suma de los beneficios = suma de los plusvalores) no pueden mantenerse simult&#225;neanuente, con lo que resulta que la tasa general de beneficio no puede ya calcularse seg&#250;n la ley del valor de Marx, y las propias magnitudes de valor dejan de desempe&#241;ar funci&#243;n alguna en el calculo de los precios de producc&#237;on.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Se trata de un resultado que deriva directamente del supuesto de que los precios de los productos y de los medios de producci&#243;n deben necesariamente determinarse de forma simult&#225;nea, supuesto que ha sido siempre aceptado
acr&#237;tica y pasivamente por la mayor&#237;a (incluidos much&#237;simos marxistas), sobre todo tras la consolidaci&#243;n entre los economistas &#171;de izquierda &#187; de la teor&#237;a de los precios y de la distribuci&#243;n de la renta de Sraffa pero que est&#225; mucho menos fundamentado de lo que pudiera parecer. Una vez demostrado que este presupuesto (que no se encuentra en Marx) es irracional y debe salir de la escena, todas las cr&#237;ticas hechas a la determinaci&#243;n marxiana de losprecios de producci&#243;n y de la tasa de beneficio pierden toda raz&#243;n de ser.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;1. La determinaci&#243;n simult&#225;nea de los precios&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;N ing&#250;n tratamiento de los precios de producci&#243;n aparecido hasta el momento
&#8212;y el de Sraffa de 1960, menos que ninguno&#8212; se ha preocupado de ofrecer
una justificaci&#243;n te&#243;rica del procedimiento de calculo simult&#225;neo de los precios de los inputs y de los outputs; sin embargo, existe un tipo de razonamiento
entre los iniciados seg&#250;n el cual &#171;los precios deben ser necesariamente precios simult&#225;neos, ya que los precios de todas las mercanc&#237;as se basan, no en los costes de producci&#243;n (o en el trabajo) habidos en el pasado, en la &#233;poca
en que se produjo la mercanc&#237;a, sino en los costes (o cantidad de trabajo) actuales&#187;. Cualquier observador atento percibir&#225; f&#225;cilmente que se trata de un razonamiento completamente circular.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Si los precios se determinan por los costes actuales, hay que establecer cu&#225;les son estos costes actuales, pero puesto que &#233;stos son a su vez precios (de los diferentes inputs), todo desemboca en la proposici&#243;n de que los precios (actuales) est&#225;n determinados por los precios (actuales). Otra idea, expresada tambi&#233;n por Joan Robinson, es mucho m&#225;s elemental, casi trivial. Puesto que las mismas mercanc&#237;as poseen el mismo precio tanto como output que como input
&#8212;se afirma&#8212;, un precio (desconocido) igual para las mismas mercanc&#237;as debe aparecer tanto en el lado izquierdo como en el derecho de las ecuaciones que sirven de base para el c&#225;lculo de los precios. Por desgracia, este razonamiento olvida, como veremos, que una mercanc&#237;a determinada no puede actuar simult&#225;neamente como &#237;nput y como output.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;Paolo Giussani&lt;/strong&gt; Universidad de Greenwich, Londres.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;Pol&#237;tica y Sociedad&lt;/i&gt;, 14/15 (1993-1994), Madrid, (PP. 235-244).&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Econom&#237;a y filosof&#237;a en El capital de Marx: La teor&#237;a laboral del valor</title>
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		<dc:date>2010-08-29T15:30:28Z</dc:date>
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		<dc:language>ca</dc:language>
		<dc:creator>Diego Guerrero</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;Dec&#237;a su amigo Engels que Marx (1818-1883) fue ante todo un revolucionario. Y es cierto. Pero hay que a&#241;adir: un revolucionario muy especial. Por una parte, el socialismo y el comunismo son hoy y para siempre ideas inseparables del pensamiento de Marx, para quien &#171;la emancipaci&#243;n de los trabajadores debe ser obra de los propios trabajadores&#187;. Pero, por otra, Marx es un revolucionario
muy especial porque, aunque su figura es incomprensible sin su conexi&#243;n pr&#225;ctica con el movimiento obrero y la I Internacional, adem&#225;s filosof&#243; y analiz&#243; te&#243;ricamente las condiciones sociales de la revoluci&#243;n presente y, a nuestro juicio, lo hizo con m&#225;s profundidad y visi&#243;n que ning&#250;n otro pensador, obrero o no.&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="http://www.correntroig.org/spip.php?rubrique15" rel="directory"&gt;Economia marxista&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L104xH150/arton1922-6e8dd.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='104' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:104px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;I. Mi lectura de El capital&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Dec&#237;a su amigo Engels que Marx (1818-1883) fue ante todo un revolucionario. Y es cierto. Pero hay que a&#241;adir: un revolucionario muy especial. Por una parte, el socialismo y el comunismo son hoy y para siempre ideas inseparables del pensamiento de Marx, para quien &#171;la emancipaci&#243;n de los trabajadores debe ser obra de los propios trabajadores&#187;. Pero, por otra, Marx es un revolucionario
muy especial porque, aunque su figura es incomprensible sin su conexi&#243;n pr&#225;ctica con el movimiento obrero y la I Internacional, adem&#225;s filosof&#243; y analiz&#243; te&#243;ricamente las condiciones sociales de la revoluci&#243;n presente y, a nuestro juicio, lo hizo con m&#225;s profundidad y visi&#243;n que ning&#250;n otro pensador, obrero o no. Desde Marx sabemos por qu&#233; el capitalismo no puede ser eterno, por qu&#233; es el propio desarrollo de este sistema social lo que engendra el comunismo y por qu&#233; este cambiante estado de cosas no altera una verdad esencial: que mientras haya capitalismo surgir&#225;n, surgiremos, continuamente nuevos comunistas.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Como fil&#243;sofo y estudioso de la sociedad Marx lleg&#243; pronto a construir un sistema te&#243;rico revolucionario, al mismo tiempo que en su vida pr&#225;ctica tomaba el camino de la revoluci&#243;n. Es sabido que tuvo vocaci&#243;n de carrera universitaria, pero, dado el ambiente ideol&#243;gico reinante, no pudo ingresar en ella y tuvo que ganarse la vida como periodista y escritor en las dif&#237;ciles condiciones sociales de lo que siempre fue: un exiliado ap&#225;trida que fue expulsado sucesivamente de varios pa&#237;ses por la actividad pol&#237;tica anticapitalista que combin&#243; durante toda su vida con su trabajo de estudioso de la sociedad. El enfoque materialista que dio a su filosof&#237;a ya desde la juventud &#8211;es decir, la idea de que es la realidad social la que engendra y explica la conciencia social, y no a la inversa&#8211; lo llev&#243; a preocuparse por la &#171;base real&#187; del mundo de las ideas, y ese principio anal&#237;tico que siempre llev&#243; a la pr&#225;ctica termin&#243; convirti&#233;ndolo, casi a su pesar, en un &#171;economista&#187;. Pero economista, no en el sentido de esos estrechos &#171;sicofantes del capital&#187; que &#233;l mismo denunciara largamente en su obra &#8211;esos cient&#237;ficos chatamente positivistas que desprecian la metaf&#237;sica, esa metaf&#237;sica que ignoran&#8211;, sino en el sentido de un buen metaf&#237;sico necesitado y capaz de una radical concreci&#243;n de las ideas especulativas y su conversi&#243;n en un sistema coherente y unitario de categor&#237;as destinadas a revelar lo m&#225;s profundo de la realidad social contempor&#225;nea (contempor&#225;nea suya pero tambi&#233;n contempor&#225;nea nuestra, como veremos), mediante la cr&#237;tica del pensamiento existente. Y ello, mediante los m&#233;todos de la mejor elaboraci&#243;n cient&#237;fica, expuesta siempre por tanto a las mejores y habituales formas de contrastaci&#243;n te&#243;rica, cr&#237;tica y emp&#237;rica.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Aunque pens&#243; al principio que el dominio de las cuestiones econ&#243;micas apenas le llevar&#237;a un corto espacio de tiempo, la verdad fue que la lectura de tantos hechos y autores en este campo (que siempre remit&#237;an a nuevos autores y hechos) y la creciente conciencia de la necesidad de lidiar con la base material de la vida social para entender esta realmente, terminaron haci&#233;ndolo
bregar la mayor parte de su vida con la econom&#237;a (su &#171;econom&#237;a&#187;) y los economistas. Esto no le hizo olvidar nunca las otras esferas que estudi&#243;, pues siempre fue consciente de que el econ&#243;mico no es ning&#250;n &#225;mbito aislado sino una parte de la realidad social y a la vez de la ciencia y el pensamiento en general. Las discusiones sobre si Marx fue m&#225;s economista que historiador o fil&#243;sofo&#8230;, y otras contraposiciones por el estilo (como la omnipresente cuesti&#243;n de si fue m&#225;s un revolucionario que un cient&#237;fico, o la inversa), pierden tanto m&#225;s sentido cuanto m&#225;s se profundiza en su obra. Si uno la estudia a fondo, comprende finalmente que todo lo unific&#243; en el terreno de las ideas, a todo le dio coherencia con su pensamiento y, tambi&#233;n, que todos los hechos importantes de su vida s&#243;lo pueden entenderse una vez puestos en &#237;ntima conexi&#243;n con su pensamiento, del que nac&#237;an y al que daban vida ellos mismos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Filosof&#237;a, pol&#237;tica y econom&#237;a en el &lt;strong&gt;Laberinto&lt;/strong&gt;, N&#186;. 29, 2009, pags. 51-69&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Conceptes clau: el capital productor d'inter&#232;s, el capital financer i el capital fictici </title>
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		<dc:language>ca</dc:language>
		<dc:creator>Seminari d'economia cr&#237;tica Taifa</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;Adjuntem un document d'estudi del Seminari d'economia cr&#237;tica Taifa que permet clarificar els conceptes b&#224;sics marxistes sobre el capital productor d'inter&#232;s, el capital fictici, el capital financer i el capital especulatiu par&#224;sit.&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="http://www.correntroig.org/spip.php?rubrique15" rel="directory"&gt;Economia marxista&lt;/a&gt;


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		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Adjuntem un document d'estudi del Seminari d'economia cr&#237;tica Taifa que permet clarificar els conceptes b&#224;sics marxistes sobre el capital productor d'inter&#232;s, el capital fictici, el capital financer i el capital especulatiu par&#224;sit.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Breu selecci&#243; d'escrits de Marx, Louis Gill, Duncan Foley, Hilferding, Lenin, Carcanholo i Nakatani&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;a href='http://seminaritaifa.org/' class='spip_out'&gt;http://seminaritaifa.org/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Document en castell&#224;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Circuito monetario y actores del orden econ&#243;mico internacional</title>
		<link>http://www.correntroig.org/spip.php?article1869</link>
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		<dc:date>2010-07-31T11:13:19Z</dc:date>
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		<dc:language>ca</dc:language>
		<dc:creator>Alicia Gir&#243;n</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;Robinson fue capaz de
desarmar la teor&#237;a econ&#243;mica prevaleciente, en su libro &lt;i&gt;La acumulaci&#243;n del capita&lt;/i&gt;l. La obra que inspira a Robinson es &lt;i&gt;La acumulaci&#243;n del capital&lt;/i&gt; de Rosa Luxemburgo, cuyo pr&#243;logo en versi&#243;n inglesa realizara la propia Robinson. De este modo, no s&#243;lo titul&#243; &lt;i&gt;La acumulaci&#243;n del capital&lt;/i&gt; a su libro tambi&#233;n, sino que retom&#243; la concepci&#243;n marxista de la reproducci&#243;n del capital y la econom&#237;a monetaria de Luxemburgo para desarticular la teor&#237;a econ&#243;mica neocl&#225;sica dando las bases a la teor&#237;a del circuito monetario.&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="http://www.correntroig.org/spip.php?rubrique15" rel="directory"&gt;Economia marxista&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L106xH150/arton1869-95dcf.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='106' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:106px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;INTRODUCCI&#211;N&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El cuerpo te&#243;rico-metodol&#243;gico de la teor&#237;a del desarrollo tiene sus ra&#237;ces en el desenvolvimiento del capitalismo a nivel mundial. Es la producci&#243;n global la que determina una indivisibilidad te&#243;rico-metodol&#243;gica entre los pa&#237;ses del Norte y del Sur. Con el objetivo de comprender a los pa&#237;ses del Sur y presentar alternativas de desarrollo, se asume su estudio desde una perspectiva mundial. Las aportaciones de Rosa Luxemburgo y Joan Robinson invitan a continuar el an&#225;lisis de los pa&#237;ses coloniales, subdesarrollados y del Sur. Por haber sido alumna de Keynes y conocer sus obras &lt;i&gt;Tratado del dinero&lt;/i&gt; (1931) y &lt;i&gt;Teor&#237;a general de la ocupaci&#243;n, el inter&#233;s y el dinero&lt;/i&gt; (1936), Robinson fue capaz de
desarmar la teor&#237;a econ&#243;mica prevaleciente, en su libro &lt;i&gt;La acumulaci&#243;n del capita&lt;/i&gt;l. La obra que inspira a Robinson es &lt;i&gt;La acumulaci&#243;n del capital&lt;/i&gt; de Rosa Luxemburgo, cuyo pr&#243;logo en versi&#243;n inglesa realizara la propia Robinson. De este modo, no s&#243;lo titul&#243; &lt;i&gt;La acumulaci&#243;n del capital&lt;/i&gt; a su libro tambi&#233;n, sino que retom&#243; la concepci&#243;n marxista de la reproducci&#243;n del capital y la econom&#237;a monetaria de Luxemburgo para desarticular la teor&#237;a econ&#243;mica neocl&#225;sica dando las bases a la teor&#237;a del circuito monetario. La hip&#243;tesis central de los libros publicados por Luxemburgo en 1913 y por Robinson en 1956, adem&#225;s de ratificar las relaciones de reproducci&#243;n entre los pa&#237;ses imperiales y la expansi&#243;n de los circuitos en econom&#237;as no capitalistas, conforma la teor&#237;a de una econom&#237;a monetaria indivisible en el proceso de mundializaci&#243;n de la econom&#237;a capitalista. Esta teor&#237;a monetaria tiene un profundo significado para entender los movimientos especulativos que se han presentado durante las crisis econ&#243;micas y financieras desde una perspectiva del Sur, as&#237; como del desarrollo de las econom&#237;as latinoamericanas y subdesarrolladas. Los objetivos de este ensayo consisten en plantear tres ideas b&#225;sicas: creaci&#243;n del dinero y proceso de financiaci&#243;n; categor&#237;as de concentraci&#243;n y centralizaci&#243;n con gobierno corporativo; teor&#237;a de la reproducci&#243;n social con desarrollo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;
CREACI&#211;N DEL DINERO Y PROCESO DE FINANCIACI&#211;N&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Rosa Luxemburgo recrea su teor&#237;a sobre la necesidad de la expansi&#243;n del capitalismo y la ampliaci&#243;n de los espacios de inversi&#243;n. Lo hace recogiendo los conceptos a lo largo de la obra de Marx acerca del papel que desempe&#241;an la moneda, el dinero y el cr&#233;dito en los circuitos de la producci&#243;n y la circulaci&#243;n. Estos espacios de inversi&#243;n no pueden darse sin la ampliaci&#243;n y creaci&#243;n del dinero a trav&#233;s de los actores que son los bancos. Continuando dicha l&#237;nea, Joan Robinson combina los elementos del an&#225;lisis marxista con los de Keynes para elaborar el desarrollo de la teor&#237;a del cr&#233;dito y el dinero; es decir, sienta las bases de la teor&#237;a del circuito monetario.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Investigadora del Instituto de Investigaciones Econ&#243;micas y Tutora de los posgrados en Econom&#237;a y Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional Aut&#243;noma de M&#233;xico (UNAM).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Del Sur hacia el Norte: Econom&#237;a pol&#237;tica del orden econ&#243;mico internacional emergente. Giron, Alicia;
Correa, Eugenia. CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Buenos Aires. Octubre.
2007&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Sobre el tiempo del trabajo abstracto</title>
		<link>http://www.correntroig.org/spip.php?article1854</link>
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		<dc:date>2010-07-26T14:07:08Z</dc:date>
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		<dc:language>ca</dc:language>
		<dc:creator>Werner Bonefeld </dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;Isaac Rubin afirm&#243; que &#8220;s&#243;lo una de dos cosas es posible: si el trabajo abstracto es gasto de energ&#237;a fisiol&#243;gica humana, entonces el valor tiene un car&#225;cter reificado-material. Pero si el valor es un fen&#243;meno social, entonces el trabajo abstracto tambi&#233;n debe ser entendido como un fen&#243;meno social que se relaciona con una forma de producci&#243;n social determinada. No es posible reconciliar el concepto fisiol&#243;gico del trabajo abstracto con el car&#225;cter hist&#243;rico del valor que crea&#8221; (Rubin, 1972: 135).&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="http://www.correntroig.org/spip.php?rubrique15" rel="directory"&gt;Economia marxista&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L110xH150/arton1854-ca089.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='110' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:110px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Marx aborda el tema del trabajo abstracto en el cap&#237;tulo I de El capital, y apenas se refiere a &#233;l en los posteriores. Su concepto de trabajo abstracto es ambivalente. Lo define en t&#233;rminos fisiol&#243;gicos, sin vincularlo con lo social, e insiste en que es una forma de trabajo espec&#237;ficamente capitalista. Sostiene que el trabajo abstracto es una &#8220;realidad puramente social&#8221; que s&#243;lo puede aparecer en las relaciones sociales &#8220;entre mercanc&#237;as&#8221; (Marx, 1983: 54), y lo define tambi&#233;n en t&#233;rminos fisiol&#243;gicos como &#8220;el gasto productivo de cerebro, nervios y m&#250;sculos del hombre&#8221; (ib&#237;d.: 51). Las consecuencias pol&#237;ticas de estas definiciones particulares son tremendas. La tradici&#243;n marxista ortodoxa desde la segunda y la tercera internacionales hasta los intentos actuales por convertir la cr&#237;tica de la econom&#237;a pol&#237;tica de Marx en una ciencia econ&#243;mica marxista en general acepta la definici&#243;n fisiol&#243;gica de trabajo abstracto. En cambio la tradici&#243;n cr&#237;tica marxista, que se gu&#237;a por el redescubrimiento post 1968 de la teor&#237;a del valor hecho por Rubinstein, considera que el trabajo abstracto es una forma de trabajo espec&#237;ficamente capitalista. Sostengo que la categor&#237;a de trabajo abstracto es hist&#243;rica. Las conclusiones que se derivan de esta postura tienen implicancias pol&#237;ticas&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;
Trabajo abstracto como categor&#237;a fisiol&#243;gica&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Louis Althusser, a quien se debe la transformaci&#243;n del marxismo sovi&#233;tico en una rama acad&#233;micamente viable de marxismo occidental, sostuvo que la cr&#237;tica de la econom&#237;a pol&#237;tica no es una cr&#237;tica al capitalismo como proceso de vida sino que, m&#225;s bien, &#8220;desarrolla el sistema conceptual&#8221; del marxismo cient&#237;fico (Althusser, 1969: 7). Esto significa que El capital analiza la anatom&#237;a capitalista de leyes de &#8220;necesidad econ&#243;mica&#8221; que se conciben de manera transhist&#243;rica (Althusser, 1996, Haug, 2005). Desde esta perspectiva, Althusser considera El capital como una cr&#237;tica a las apariencias fetichizadas de las estructuras permanentes de la necesidad econ&#243;mica. La naturaleza econ&#243;mica aparece en distintos modos de producci&#243;n. Seg&#250;n este punto de vista no es posible encontrar en la historia &#8220;manifestaciones puras&#8221; de la necesidad natural, dado que la historia es concebida como una esfera de m&#250;ltiples sobredeterminaciones hist&#243;ricas. As&#237;, descifrar las bases naturales del modo de producci&#243;n capitalista requiere una atenci&#243;n microsc&#243;pica, requiere abstraer las estructuras permanentes de la necesidad econ&#243;mica de su modo sobredeterminado de apariencia hist&#243;rica, de su anatom&#237;a capitalista. Las categor&#237;as econ&#243;micas capitalistas son consideradas, por lo tanto, como algo m&#225;s que puras categor&#237;as de relaciones sociales capitalistas. Cada forma social &#8220;puede ser reducida a procesos naturales&#8221;, afirma Haug. En lo que al trabajo abstracto respecta, es tanto una categor&#237;a transhist&#243;rica, natural, como una categor&#237;a espec&#237;ficamente capitalista. De esta manera, la versi&#243;n ortodoxa del trabajo abstracto tiene que revelar la sobredeterminaci&#243;n capitalista del trabajo abstracto.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En este contexto, el trabajo abstracto se concibe como un gasto de energ&#237;a corporal en la producci&#243;n, en el intercambio con la naturaleza indiferente a prop&#243;sitos particulares; se entiende como un mero gasto de &#8220;fuerza corporal&#8221; (Starosta, 2008:31). Al ser considerado como tal, el trabajo abstracto efectivamente se puede definir sin m&#225;s vueltas con precisi&#243;n fisiol&#243;gica, esto es, en t&#233;rminos transhist&#243;ricos, naturales: &#8220;m&#250;sculos que queman az&#250;car&#8221; (Haug 2005: 108). Los m&#250;sculos han quemado az&#250;car desde tiempos inmemoriales y seguir&#225;n haci&#233;ndolo sin tener en cuenta el desarrollo hist&#243;rico , y de esta manera el gasto de energ&#237;a corporal se manifiesta con indiferencia de prop&#243;sitos concretos y de distintos modos de producci&#243;n. Para el pensamiento ortodoxo, esta determinaci&#243;n fisiol&#243;gica es la &#250;nica definici&#243;n significativa de fuerza de trabajo. Es una categor&#237;a natural. La definici&#243;n fisiol&#243;gica caracteriza la fuerza de trabajo como &#8220;una forma puramente material, que no cuenta con especificidad hist&#243;rica&#8221; (Kicillof y Startosta, 2007: 34-5). Es el gasto de la energ&#237;a corporizada en lo abstracto.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El trabajo abstracto, entonces, denota una &#8220;ocurrencia fisiol&#243;gica&#8221; que en la modalidad capitalista es &#8220;productora de valor&#8221;. Al concebirlo haciendo abstracci&#243;n de su apariencia capitalista, el trabajo abstracto es en esencia una categor&#237;a de &#8220;igualdad y generalidad&#8221;. Supone igualdad porque su actividad quema az&#250;car sin importar la persona concreta; y generalidad porque es trabajo sin determinar, indiferente de contenidos espec&#237;ficos, es decir, abstracto respecto del trabajo. En tanto el trabajo abstracto es indiferente respecto de la persona concreta, de la tarea y del contenido material, la natural &#8220;generalidad del trabajo abstracto se realiza de manera equivalente&#8221; como dice Haug. As&#237;, su car&#225;cter natural revela la posibilidad del socialismo: contiene en s&#237; mismo la &#8220;posibilidad objetiva de una sociedad basada en la solidaridad&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En el capitalismo, entonces, la igualdad del trabajo humano es la maldici&#243;n de los que no poseen propiedad, cosa que no sucede en el socialismo. Para el pensamiento ortodoxo, el socialismo revoluciona el antagonismo de clase entre trabajador y no trabajador transformando a los no trabajadores en trabajadores, logrando la igualdad sobre la base del trabajo generalizado. El trabajo abstracto, por lo tanto, &#8220;pierde su forma capitalista antag&#243;nica&#8221; y funciona, en cambio, como un &#8220;medio de distribuci&#243;n y asignaci&#243;n&#8221; por el cual &#8220;todos reciben seg&#250;n su contribuci&#243;n&#8221;.[1] De esta manera, el trabajo abstracto se convierte meramente en un instrumento de planificaci&#243;n econ&#243;mica: el gasto de energ&#237;a humana se planifica de manera racional y ya no est&#225; gobernado por la anarqu&#237;a del mercado, que favorece a una clase en detrimento de otra. En lugar de regular la socialidad asocial del capitalismo, la modalidad socialista del trabajo abstracto opera proporcionando apoyo al estado, que se concibe como planificador econ&#243;mico racional y conciente. Por lo tanto, la forma capitalista del trabajo abstracto es fundamentalmente &#8220;progresiva&#8221; porque desarrolla &#8220;la laboriosidad general&#8221; del trabajo. Esto es, su modalidad capitalista fuerza a tal extremo el desarrollo de las potencialidades productivas del trabajo que la transici&#243;n al socialismo llega a ser una &#8220;posibilidad objetiva&#8221;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;La forma social del trabajo: una perspectiva&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Seg&#250;n Marx, los puntos salientes de su libro son: 1) el doble car&#225;cter del trabajo, seg&#250;n el cual se expresa en valor de uso o valor de cambio (fundamental para comprender todos los hechos) abordado en el Cap&#237;tulo 1; 2) el tratamiento del plusvalor de manera independiente de sus formas particulares beneficio, inter&#233;s, renta, etc&#233;tera (Marx, 1987b: 407). De manera similar en El capital, el fetichismo de las mercanc&#237;as &#8220;tiene su origen&#8230; en el peculiar car&#225;cter social del trabajo que las produce&#8221; (Marx, 1983: 77). El peculiar car&#225;cter social del trabajo en el capitalismo comprende la existencia del trabajo privado como &#8220;directamente social en su car&#225;cter&#8221;. En este contexto, Marx sostiene que el &#8220;valor de una mercanc&#237;a representa el trabajo humano en abstracto&#8221; (ib&#237;d.: 51), que comprende &#8220;una realidad puramente social&#8221;. Efectivamente, si hacemos abstracci&#243;n del trabajo &#250;til que se gasta en un producto no descubrimos la &#8220;materialidad gen&#233;rica&#8221; del trabajo abstracto, es decir, calor&#237;as quemadas. Lo que encontramos es materia, algo para ser usado, proporcionado por la naturaleza como, por ejemplo, una manzana.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;
Bonefeld, Werner. Profesor en el Departamento de Ciencias Pol&#237;ticas en la Universidad de York, Reino Unido.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;a href='http://www.herramienta.com.ar/revista-herramienta-n-44/sobre-el-tiempo-del-trabajo-abstracto' class='spip_out'&gt;Revista Herramienta 44&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Finanzas, hipercompetencia y reproducci&#243;n del capital</title>
		<link>http://www.correntroig.org/spip.php?article1849</link>
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		<dc:date>2010-07-25T06:00:00Z</dc:date>
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		<dc:creator>Michel Husson</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;La tesis esencial que este cap&#237;tulo trata de desarrollar podr&#237;a ser resumida de esta manera: las finanzas son &#8220;el &#225;rbol que tapa el bosque&#8221;. No son un obst&#225;culo al funcionamiento &#8220;normal&#8221; del capital, sino el instrumento de su retorno a un funcionamiento &#8220;puro&#8221;, desembarazado de una serie de reglas y de
limitaciones que le hab&#237;an sido impuestas a este sistema durante d&#233;cadas.
En este cap&#237;tulo, el predominio de &#8220;las finanzas&#8221; se define a partir de tres fen&#243;menos estrechamente relacionados: el aumento de la parte de los ingresos financieros en el reparto del ingreso nacional; el peso creciente del capital financiero en la orientaci&#243;n general de la acumulaci&#243;n del capital; el alza de
los precios burs&#225;tiles.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="http://www.correntroig.org/spip.php?rubrique15" rel="directory"&gt;Economia marxista&lt;/a&gt;


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 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L150xH140/arton1849-01b51.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='140' class='spip_logos' style='height:140px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Desde el comienzo de los a&#241;os 1980, el capitalismo ingres&#243; en una nueva fase que muchos analistas caracterizan por su relaci&#243;n con las finanzas. Numerosos libros recientes, aparecidos en Francia, las colocan en el centro de su an&#225;lisis de las disfuncionalidades actuales del capitalismo, incluso cuando sus autores no son cr&#237;ticos sistem&#225;ticos de las finanzas. Una asociaci&#243;n altermundialista como Attac funda su argumentaci&#243;n antiliberal sobre el papel dominante de las finanzas en los procesos de regresi&#243;n social que est&#225;n en marcha en los pa&#237;ses ricos.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La tesis esencial que este cap&#237;tulo trata de desarrollar podr&#237;a ser resumida de esta manera: las finanzas son &#8220;el &#225;rbol que tapa el bosque&#8221;. No son un obst&#225;culo al funcionamiento &#8220;normal&#8221; del capital, sino el instrumento de su retorno a un funcionamiento &#8220;puro&#8221;, desembarazado de una serie de reglas y de
limitaciones que le hab&#237;an sido impuestas a este sistema durante d&#233;cadas.
En este cap&#237;tulo, el predominio de &#8220;las finanzas&#8221; se define a partir de tres fen&#243;menos estrechamente relacionados: el aumento de la parte de los ingresos financieros en el reparto del ingreso nacional; el peso creciente del capital financiero en la orientaci&#243;n general de la acumulaci&#243;n del capital; el alza de
los precios burs&#225;tiles.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El m&#233;todo empleado aqu&#237; reposa sobre dos principios. El primero es que el recurso a los instrumentos de an&#225;lisis marxistas no tiene sentido m&#225;s que si se trata de aplicarlos a una realidad concreta, que es el capitalismo contempor&#225;neo. El segundo consiste en decir que no es posible analizar el proceso llamado financiarizaci&#243;n con independencia de las dimensiones fundamentales del capitalismo, que son la explotaci&#243;n, la acumulaci&#243;n y la reproducci&#243;n del capital.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;
1. Ganancia sin acumulaci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Desde el viraje neoliberal producido a comienzos de los a&#241;os 1980, la recuperaci&#243;n de la tasa de ganancia no implic&#243; un aumento durable y generalizado de la acumulaci&#243;n (gr&#225;fico 1). Este solo hecho conduce a identificar una fase espec&#237;fica de &#8220;financiarizaci&#243;n&#8221; del capitalismo, relativamente in&#233;dita
en su historia. La ganancia no acumulada corresponde, en efecto, a una distribuci&#243;n creciente de ingresos financieros (intereses y dividendos). La distribuci&#243;n del ingreso ha conocido as&#237; una inflexi&#243;n marcada a mediados de los a&#241;os 1980: la parte del salario baja en beneficio de los ingresos financieros,
en tanto que la parte del ingreso nacional destinada a la inversi&#243;n permanece constante a mediano plazo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El examen m&#225;s detallado de estas &#8220;curvas de la econom&#237;a capitalista&#8221; permite identificar claramente dos fases sucesivas. Hasta comienzos de los a&#241;os 1980, la ganancia y la acumulaci&#243;n evolucionan paralelamente, manteni&#233;ndose en niveles elevados durante los a&#241;os sesenta; despu&#233;s, comienzan a bajar, primero en los Estados Unidos, despu&#233;s en Jap&#243;n y Europa. La recuperaci&#243;n que se ubica entre los dos shocks petroleros detiene esta ca&#237;da s&#243;lo transitoriamente. Las otras dos curvas, las del crecimiento y la productividad, tambi&#233;n evolucionan en fase. Es pues el conjunto del c&#237;rculo virtuoso
de los a&#241;os fordistas el que se trastorna. La din&#225;mica del capital, medida por estas cuatro variables fundamentales muestra una gran coherencia, tanto en la prosperidad como en la crisis.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La historia que sigue, la de las dos &#250;ltimas d&#233;cadas, puede resumirse as&#237;: la tasa de ganancia tiende a restablecerse regularmente (por lo menos, hasta 1997) pero no logra arrastrar a las otras variables, o s&#243;lo lo logra transitoriamente. As&#237;, a finales de los a&#241;os 1980, la econom&#237;a mundial parece estimulada por el crac de 1987 y, contra lo que podr&#237;a esperarse, vuelve a arrancar con fuerza. Se retoma el crecimiento y, con &#233;l, la acumulaci&#243;n, aunque este per&#237;odo est&#225; caracterizado por un ascenso de los intereses en el largo plazo; se multiplican entonces los art&#237;culos period&#237;sticos y las declaraciones
optimistas, anunciando otros veinte a&#241;os de crecimiento.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;Las finanzas capitalistas,&lt;/i&gt; &lt;a href='http://www.herramienta.com.ar/revista' class='spip_out'&gt;Herramienta&lt;/a&gt; ediciones, 2009&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Capitalismo - Mercado - Socialismo</title>
		<link>http://www.correntroig.org/spip.php?article1778</link>
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		<dc:date>2010-06-27T09:03:40Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>ca</dc:language>
		<dc:creator>Jacques Bidet</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;No se puede pensar esta empresa partiendo solamente de la idea de que la clase dominante en el proceso de acumulaci&#243;n cava su propia tumba. Porque estas virtualidades hist&#243;ricas y revolucionarias se arraigan en una matriz m&#225;s.general-absrtracta que la relaci&#243;n de clases, pero al mismo tiempo, tan real,
en este acontecimiento hist&#243;rico y pasajero pero importante en la historia humana, como.es la emergencia de la estructura pol&#237;tico-econ&#243;mica del mercado.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="http://www.correntroig.org/spip.php?rubrique15" rel="directory"&gt;Economia marxista&lt;/a&gt;


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		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Hace ya tres a&#241;os que termin&#233;&quot; de escribir este an&#225;lisis de las categor&#237;as de &lt;i&gt;El capital&lt;/i&gt;. Con la retrospectiva que permite el transcurso del tiempo, hoy aparecen eiertas conclusiones adicionales que se refieren a esta constataci&#243;n: la forma determina el contenido; la forma de exposici&#243;n de El'capital determina la definici&#243;n de su objeto: &quot;el capitalismo&quot;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Marx parece unir correlativamente capital y mercado del mismo modo que une socialismo y plan. D&#233; acuerdo con el orden de su exposici&#243;n y con toda su estrategia de escritura, Marx tiende a hacer d&#233; las relaciones de producci&#243;n mercantiles (o de la estructura cohcurrencial) una determinaci&#243;n: propia de la sociedad capitalista y, &#225;l mismo tfempq, no las sit&#250;a en el &quot;n&#250;cleo esencial&quot;
de &#233;sta, sino m&#225;s bieni en su &quot;superficie&quot;. Su metodolog&#237;a totalizadora valoriza como esencia la relaci&#243;n entre las clases y coloca en segundo plano la mediaci&#243;n interindividual de la relaci&#243;n de clases.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Al menos esto es v&#225;lido en los &lt;i&gt;Grundrisse&lt;/i&gt; en donde la exposici&#243;n comienza por l&#225; &quot;circulaci&#243;n simple&quot; considerada como &quot;superficie&quot;. Porque en &#201;l capital Marx, al avanzar en el dominio l&#243;gico de los problemas, comienza, por el contrario, rxtr. las relaciones de mercado en general, en tanto que forman el estrato, m&#225;s inconcreto del orden capitalista. Este procedimiento si es llevado hasta el final, hace aparecer dos resultados importantes y aparentemente contradictorios. En primer lugar, el mercado no es el&quot;fen&#243;meno&quot; del capital, sino m&#225;s bien su fundamento. En segundo
t&#233;rmino, el mercado, en relaci&#243;n con el capital, categoriaimente aut&#243;nomo, es condici&#243;n para que pueda ser realmente su fundamento, por ejemplo, en el marco de una sociedad socialista. Ya he demostrado que Marx no asume plenamente esas limitaciones l&#243;gicas, o por lo menos no de una manera suficientemente expl&#237;cita. Quisiera dejar aclaradas las deficiencias te&#243;ricas que se derivan de esta carencia.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p&gt;* Prefacio a las ediciones japonesa y croata del libro &lt;i&gt;&#191;Qu&#233; hacer con
El Capital?&lt;/i&gt;, de &lt;strong&gt;Jacques Bidet&lt;/strong&gt;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Trabajo productivo</title>
		<link>http://www.correntroig.org/spip.php?article1735</link>
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		<dc:date>2010-06-15T14:21:13Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>ca</dc:language>
		<dc:creator>Enrique Dussel</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;Un payaso que trabaja en un circo produce plusvalor para el due&#241;o del circo (sus &#8220;payasadas&#8221; son trabajo productivo). Un alba&#241;il que edifica una casa que un empresario se construye con sus ingresos para su propio uso ejerce un trabajo improductivo. El trabajo es entonces productivo cuando produce plusvalor, cuando se intercambia con capital, cuando formalmente se encuentra en una &#8220;relaci&#243;n &lt;i&gt;social&lt;/i&gt;&#8221; &lt;i&gt;formalmente&lt;/i&gt; capitalista.&lt;/p&gt;

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&lt;a href="http://www.correntroig.org/spip.php?rubrique15" rel="directory"&gt;Economia marxista&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L149xH150/arton1735-3d5ff.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='149' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:149px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;8. TRABAJO PRODUCTIVO&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;(&lt;i&gt;Cuadernos VII al X&lt;/i&gt;, folios 300 al 444; 438, 26-668, 25; I, 137-324;
alrededor de abril y mayo de 1862)&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;Trabajo productivo, en el sentido de la producci&#243;n capitalista, es el
trabajo asalariado, que, al ser intercambiado por la parte variable
del capital (la parte del capital invertida en salarios) no s&#243;lo reproduce esta parte del capital (o el valor de su propia capacidad de trabajo), sino que produce, adem&#225;s un plusvalor para el capitalista. [...]
Solamente es productivo el trabajo asalariado que produce capital.
[...] [Y] esto s&#243;lo en el caso de que la capacidad de trabajo cuya valorizaci&#243;n es mayor que su valor. (439, 31-440, 1; I, 137).&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En el cap&#237;tulo anterior, hemos considerado el plusvalor como fruto objetivo del trabajo, del plustrabajo. Ahora debemos considerar el aspecto subjetivo del plusvalor: el tipo de trabajo que formalmente lo crea, que pone estrictamente plusvalor. Adem&#225;s, Marx regresa a la cuesti&#243;n de la reproducci&#243;n, que lo tiene preocupado en estos meses, y siempre en relaci&#243;n con la diferencia entre capital e ingreso, y en especial debido al comentario sobre el &lt;i&gt;Tableau &#233;conomique&lt;/i&gt; de Quesnay.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;8.1. TRABAJO PRODUCTIVO, CAPITAL Y MERCANC&#205;A (438, 26-459, 38;
I, 137-157)&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Desde un inicio hay que indicar que para Marx la denominaci&#243;n
&#8220;trabajo productivo&#8221; tiene tres sentidos diversos. Uno amplio, en
su significaci&#243;n &#8220;absoluta&#8221; (cuando alcanza &#8220;solamente a sostener la vida del obrero, es decir, a reproducir la capacidad de trabajo&#8221;; 440, 4-5; I, 137). En otro sentido, abstracto y material, el &#8220;trabajo verdaderamente (&lt;i&gt;wahrhaft&lt;/i&gt;) productivo&#8221; (440, 22; I, 138), que es el que produce valor de uso para el obrero mismo en el caso de que no existiera capital (el plustrabajo ser&#237;a para el trabajador), el cual establece una relaci&#243;n con &#8220;el aut&#233;ntico (&lt;i&gt;eingentliche&lt;/i&gt;) producto&#8221; (518, 17; I, 180). En este segundo significado, el trabajo podr&#237;a ser productivo en una sociedad poscapitalista. Pero en este par&#225;grafo el sentido de la denominaci&#243;n &#8220;trabajo productivo&#8221;, establece una relaci&#243;n con la &#8220;productividad &lt;i&gt;relativa&lt;/i&gt;&#8221;: La base de esta productividad es la productividad relativa, en la que el trabajador, adem&#225;s de reponer el valor anterior, crea un valor nuevo, en que objetiva en su producto m&#225;s tiempo de trabajo del objeti-
vado en el producto que sostiene su vida como trabajador (440, 14-18; I, 137).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En este tipo de &#8220;trabajo productivo'&#8220; se cifra &#8220;el origen del plusvalor[...] la esencia (&lt;i&gt;Wesen&lt;/i&gt;) del capital&#8221; (440, 25; I, 138). Para los fisi&#243;cratas, ya lo hemos visto, s&#243;lo el trabajo agr&#237;cola era productivo, ya que materialmente se objetivaba en un &#8220;producto neto&#8221;, es un m&#225;s-valor emp&#237;ricamente tangible: valor de uso. Por su parte; los mercantilistas defin&#237;an como productivo al trabajo
que produc&#237;a las mercanc&#237;as destinadas al extranjero y que rend&#237;an m&#225;s dinero del invertido. Por ello, el trabajo en las minas era productivo; y en la medida que descend&#237;a el valor del dinero (oro y plata), bajaban igualmente los salarios y se obten&#237;a mayor plusvalor relativo en las manufacturas. Despu&#233;s de estas cortas reflexiones, Marx vuelve a Adam Smith.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En efecto, Smith tiene una &#8220;concepci&#243;n falsa&#8221; del trabajo productivo porque cree que, simplemente, es productivo el trabajo que produce valor; y no advierte que se puede producir valor sin crear plusvalor. Crear plusvalor y producir valor son dos determinaciones diferentes. Producir valor es una actividad &lt;i&gt;material&lt;/i&gt;
(determinaci&#243;n por su contenido); crear plusvalor es una determinaci&#243;n&lt;i&gt; formal&lt;/i&gt;:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;Estas determinaciones no se derivan, por tanto, de la determinaci&#243;n
material del trabajo [...] sino de la forma social determinada, de las relaciones sociales de producci&#243;n en que se realiza [...]. Se trata de una determinaci&#243;n del trabajo que no depende de su contenido o de su resultado sino de la forma social determinada que reviste (443, 41-445, 13; I, 142).&lt;/i&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Un payaso que trabaja en un circo produce plusvalor para el due&#241;o del circo (sus &#8220;payasadas&#8221; son trabajo productivo). Un alba&#241;il que edifica una casa que un empresario se construye con sus ingresos para su propio uso ejerce un trabajo improductivo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El trabajo es entonces productivo cuando produce plusvalor, cuando se intercambia con capital, cuando formalmente se encuentra en una &#8220;relaci&#243;n &lt;i&gt;social&lt;/i&gt;&#8221; &lt;i&gt;formalmente&lt;/i&gt; capitalista.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Dussel, Enrique&lt;/strong&gt;. 1988. &lt;i&gt;Hacia un Marx desconocido : un comentario de los manuscritos del 61-63&lt;/i&gt;. 1&#186; ed. Ixtapalpa ;Me&#769;xico: Universidad Auto&#769;noma metropolitana Unidad Iztapalpa ;Siglo Veintiuno Editores.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>&#191;Qui&#233;n paga el &#8220;bienestar&#8221; en el Estado de Bienestar? Un estudio multi-pa&#237;ses</title>
		<link>http://www.correntroig.org/spip.php?article1667</link>
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		<dc:date>2010-05-26T13:52:00Z</dc:date>
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		<dc:language>ca</dc:language>
		<dc:creator>Anwar Shaikh</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;Este art&#237;culo pone en cuesti&#243;n la afirmaci&#243;n que ha hecho carrera en el
mundo acad&#233;mico y de la econom&#237;a, seg&#250;n la cual la raz&#243;n de la desaparici&#243;n
del crecimiento en los a&#241;os 60-70 del siglo pasado, la estanflaci&#243;n, se debi&#243;
a la expansi&#243;n excesiva del Estado Benefactor. Este argumento es
controvertido, se&#241;alando que si bien el gasto social creci&#243; de forma
significativa despu&#233;s de la segunda guerra, tambi&#233;n lo hicieron los impuestos,
convirti&#233;ndose &#233;stos en el rubro que financi&#243; al gasto social. Para el efecto
se analizan estad&#237;sticas de Estados Unidos, Suecia y cinco pa&#237;ses de la OCDE.
La comparaci&#243;n entre impuestos y gasto social, realizada a trav&#233;s de la
categor&#237;a de salario social neto, a nivel de la econom&#237;a de esos pa&#237;ses, es el
eje de explicaci&#243;n-refutaci&#243;n te&#243;rica y emp&#237;rica que el art&#237;culo tiene como
objetivo.&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="http://www.correntroig.org/spip.php?rubrique15" rel="directory"&gt;Economia marxista&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L150xH99/arton1667-1c13b.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='150' height='99' class='spip_logos' style='height:99px;width:150px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;RESUMEN:&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Este art&#237;culo pone en cuesti&#243;n la afirmaci&#243;n que ha hecho carrera en el
mundo acad&#233;mico y de la econom&#237;a, seg&#250;n la cual la raz&#243;n de la desaparici&#243;n
del crecimiento en los a&#241;os 60-70 del siglo pasado, la estanflaci&#243;n, se debi&#243;
a la expansi&#243;n excesiva del Estado Benefactor. Este argumento es
controvertido, se&#241;alando que si bien el gasto social creci&#243; de forma
significativa despu&#233;s de la segunda guerra, tambi&#233;n lo hicieron los impuestos,
convirti&#233;ndose &#233;stos en el rubro que financi&#243; al gasto social. Para el efecto
se analizan estad&#237;sticas de Estados Unidos, Suecia y cinco pa&#237;ses de la OCDE.
La comparaci&#243;n entre impuestos y gasto social, realizada a trav&#233;s de la
categor&#237;a de salario social neto, a nivel de la econom&#237;a de esos pa&#237;ses, es el
eje de explicaci&#243;n-refutaci&#243;n te&#243;rica y emp&#237;rica que el art&#237;culo tiene como
objetivo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;Palabras clave&lt;/strong&gt;: Estado de Bienestar, crecimiento econ&#243;mico, impuestos,
gasto social, estanflacion, crisis fiscal, salario social neto.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;Introducci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Hubo una &#233;poca, no hace mucho tiempo, en que se consideraba al Estado de Bienestar como un logro social digno de orgullo. Pero &#250;ltimamente se lo ha sometido a un fuerte ataque. En el fondo de este ataque se encuentra la pretensi&#243;n de que durante su apogeo, entre los a&#241;os cincuenta y setenta, los gastos de las prestaciones sociales del Estado de Bienestar llevaron al estancamiento econ&#243;mico subsiguiente y al desempleo persistente en el mundo
avanzado. Este ensayo se apoya en la evidencia emp&#237;rica de un conjunto de
estudios multi-pa&#237;ses. Sintetizo los problemas involucrados, discuto la
metodolog&#237;a que sirve de base a los estudios emp&#237;ricos sobre los seis
principales pa&#237;ses de la Organizaci&#243;n para la Cooperaci&#243;n Econ&#243;mica y el
Desarrollo (OCDE) (Australia, Canad&#225;, Alemania, Suecia, el Reino
Unido y los Estados Unidos), y presento los principales resultados. Mi
resultado esencial es que los gastos en prestaciones sociales se financiaron
con los impuestos que pagaron los destinatarios de esos mismos gastos:
en otras palabras, de manera general, los gastos de bienestar social se
autofinanciaron, y no pod&#237;an causar d&#233;ficit fiscal ni frenar el crecimiento.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Traducci&#243;n de &lt;strong&gt;Alberto Supelano&lt;/strong&gt;, asupelan@etb.net.co. La versi&#243;n original se public&#243; en Social Research, Summer 2003, pp. 531-550, y se puede bajar de &lt;a href='http://homepage.newschool.edu/&amp;nbsp' class='spip_out'&gt;http://homepage.newschool.edu/&amp;nbsp&lt;/a&gt;;AShaikh/welfare_state.pdf&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Tasa de ganancia &#8211; Tasa de plusval&#237;a &#8211; Composici&#243;n org&#225;nica del capital, Estados Unidos</title>
		<link>http://www.correntroig.org/spip.php?article1575</link>
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		<dc:date>2010-04-26T15:55:17Z</dc:date>
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		<dc:language>ca</dc:language>
		<dc:creator>Marcel Roelandts</dc:creator>



		<description>&lt;p&gt;Para marchar, el capitalismo necesita apoyarse en sus dos piernas: la producci&#243;n y la venta. Ahora bien, con demasiada frecuencia se presenta la tasa de ganancia reducida s&#243;lo a la parte de las dificultades encontradas en la producci&#243;n (la dificultad para extraer suficientemente plustrabajo en relaci&#243;n a un capital dado). En realidad, la tasa de ganancia es una variable sint&#233;tica que expresa simult&#225;neamente las din&#225;micas y las contradicciones relativas a la producci&#243;n y a la realizaci&#243;n del valor: como su evoluci&#243;n depende tanto de la eficacia del capital (en el denominador) como de la repartici&#243;n del producto total (la tasa de plusval&#237;a en el numerador), mide tanto la capacidad del capital para asegurar su rentabilidad como la adecuaci&#243;n de los mercados para la producci&#243;n&lt;/p&gt;

-
&lt;a href="http://www.correntroig.org/spip.php?rubrique15" rel="directory"&gt;Economia marxista&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L141xH150/arton1575-56dc6.jpg&quot; alt=&quot;&quot; align=&quot;right&quot; width='141' height='150' class='spip_logos' style='height:150px;width:141px;' /&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;a href='http://www.capitalism-and-crisis.info/es/Bienvenido/Nuevo' class='spip_out'&gt;Capitalistmo &amp; Crisis Econ&#243;mica&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul class=&quot;spip&quot;&gt;&lt;li&gt; Tasa de ganancia &#8211; Tasa de plusval&#237;a &#8211; Composici&#243;n org&#225;nica del capital, Estados Unidos&lt;/li&gt;&lt;li&gt; La tasa de plusval&#237;a y sus determinantes, Estados Unidos (1948-2008)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; La composici&#243;n org&#225;nica del capital y sus determinantes, Estados Unidos (1951-2008)&lt;/li&gt;&lt;li&gt; El cuadro metodol&#243;gico de la teor&#237;a de las crisis en Marx y su validaci&#243;n emp&#237;rica&lt;/li&gt;&lt;li&gt; Salarios y productividad (EEUU) &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Tasa de ganancia &#8211; Tasa de plusval&#237;a &#8211; Composici&#243;n org&#225;nica del capital, Estados Unidos&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_753 spip_documents spip_documents_left' style='float:left;'&gt; &lt;a href=&quot;http://www.correntroig.org/IMG/jpg/1_large_Esp_Taux_de_profit_Taux_de_plus_value_Composition_du_capital.jpg&quot; title=&quot;JPEG - 61.5 kB&quot;&gt; &lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L500xH346/1_large_Esp_Taux_de_profit_Taux_de_plus_value_Composition_du_capital-bfe1c.jpg&quot; width='500' height='346' alt=&quot;JPEG - 61.5 kB&quot; style='height:346px;width:500px;' /&gt; &lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La &lt;strong&gt;tasa de ganancia&lt;/strong&gt; mide la rentabilidad del capital total invertido. Indica c&#243;mo &#233;ste &#250;ltimo se valoriza y expresa as&#237; el grado de realizaci&#243;n de la finalidad capitalista. De todas las leyes del capitalismo, &#233;sta es la que Marx consideraba como la m&#225;s importante hist&#243;ricamente [1]. Sus fluctuaciones nos presentan dos din&#225;micas :&lt;/p&gt; &lt;p&gt; 1. Por un lado, las pulsaciones &lt;i&gt;a corto plazo&lt;/i&gt; de los ciclos de acumulaci&#243;n, compuestos sucesivamente por un per&#237;odo de alza de la tasa de ganancia, despu&#233;s por una baja, y acab&#225;ndose por una recesi&#243;n (1954, 1958, 1970, 1974-75, 1980-82, 1991, 2001, 2007-08). Son los ciclos econ&#243;micos t&#237;picamente estudiados por Marx en &lt;i&gt;El Capital&lt;/i&gt; [2], ciclos que &#233;l llamaba &#8220;&lt;i&gt;decenales&lt;/i&gt;&#8221; [3].&lt;/p&gt; &lt;p&gt; 2. Por otro lado, las evoluciones &lt;i&gt;tendenciales&lt;/i&gt; de la tasa de ganancia a &lt;i&gt;medio plazo&lt;/i&gt; que dan lugar a cuatro grandes fases de una quincena de a&#241;os cada una: al alza (1951-66), a la baja (1966-82), de nuevo al alza (1982-97), y veros&#237;milmente de nuevo a la baja (1997-...)... tendencia a&#250;n por confirmar en los a&#241;os venideros para esta &#250;ltima fase.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sin embargo, no porque la tasa de ganancia caiga a la salida de cada ciclo de acumulaci&#243;n se est&#225; forzosamente en presencia de una&lt;i&gt; baja tendencial de la tasa de ganancia&lt;/i&gt;, de la misma manera que no porque el calentamiento clim&#225;tico y la estaci&#243;n de verano corresponden a una elevaci&#243;n de temperatura estos dos fen&#243;menos comparten la misma causalidad: el primero est&#225; ligado a las actividades humanas, y el segundo al movimiento de la tierra alrededor del sol. Lo mismo ocurre con la tasa de ganancia: ni sus &lt;i&gt;fluctuaciones a corto o medio plazo&lt;/i&gt;, ni las razones de estas fluctuaciones deben ser confundidas. As&#237;, las ca&#237;das recurrentes de la tasa de ganancia a la salida de los ciclos de acumulaci&#243;n pueden tener lugar dentro de una tendencia a medio plazo al alza o a la baja de &#233;ste. La baja tendencial act&#250;a a medio plazo, como indicaba Marx en &lt;i&gt;El Capital&lt;/i&gt;, y no en cada ciclo corto [4].&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las fluctuaciones de la &lt;strong&gt;tasa de ganancia&lt;/strong&gt; resultan de la evoluci&#243;n respectiva de la tasa de plusval&#237;a como numerador y de la composici&#243;n org&#225;nica del capital como denominador:&lt;/p&gt; &lt;p&gt; * La&lt;strong&gt; tasa de plusval&#237;a&lt;/strong&gt; reparte el producto social entre las ganancias y los salarios : &#8220;&lt;i&gt;...el poder de consumo de la sociedad... tiene como base condiciones de reparto antag&#243;nicas que reducen el consumo de la gran masa de la sociedad a un m&#237;nimo variable dentro de l&#237;mites m&#225;s o menos estrechos. Adem&#225;s est&#225; restringido por el deseo de acumular, la tendencia a aumentar el capital y a producir plusval&#237;a a una escala m&#225;s amplia&lt;/i&gt;&#8221; [5]. Por tanto, la din&#225;mica de inversiones y las crisis dependen en gran medida del equilibrio en la proporcionalidad de este reparto, como lo explica Marx en el libro II de &lt;i&gt;El Capital&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt; * La &lt;strong&gt;composici&#243;n org&#225;nica del capital&lt;/strong&gt; mide la sobrecarga en capital fijo cuando las ganancias de productividad ya no pueden compensar los gastos permitidos para obtener los medios de producci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;As&#237;, el gr&#225;fico nos muestra una proximidad muy grande entre la evoluci&#243;n de la tasa de ganancia y la de la tasa de plusval&#237;a, y la composici&#243;n org&#225;nica del capital viene despu&#233;s a a&#241;adir o contrarrestar sus efectos: tanto en 1966 como en 1997, la tasa de ganancia retorna primero como consecuencia de la inversi&#243;n de la tasa de plusval&#237;a, no viniendo la composici&#243;n del capital a a&#241;adir sus efectos sino despu&#233;s.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Sin embargo, no hay que olvidar que, tanto el numerador de la tasa de ganancia (la tasa de plusval&#237;a), como su denominador (la composici&#243;n org&#225;nica del capital), est&#225;n ambos influenciados muy fuertemente por la evoluci&#243;n de la &lt;i&gt;productividad del trabajo&lt;/i&gt;. Las incidencias de esta &#250;ltima est&#225;n detalladas en los gr&#225;ficos de m&#225;s abajo y que explican los determinantes de la&lt;i&gt; tasa de plusval&#237;a&lt;/i&gt; y de la &lt;i&gt;composici&#243;n org&#225;nica del capital&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Los resultados de este gr&#225;fico sugieren igualmente que 1997 cierra la fase de restablecimiento de la tasa de ganancia desde 1982 y que los Estados Unidos vuelven a entrar en un per&#237;odo tendencial de baja a medio plazo (tendencia a&#250;n por confirmar, no obstante).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Para marchar, el capitalismo necesita apoyarse en sus dos piernas: la producci&#243;n y la venta. Ahora bien, con demasiada frecuencia se presenta la tasa de ganancia reducida s&#243;lo a la parte de las dificultades encontradas en la producci&#243;n (la dificultad para extraer suficientemente plustrabajo en relaci&#243;n a un capital dado). En realidad, la tasa de ganancia es una variable sint&#233;tica que expresa simult&#225;neamente las din&#225;micas y las contradicciones relativas a la producci&#243;n y a la realizaci&#243;n del valor: como su evoluci&#243;n depende tanto de la eficacia del capital (en el denominador) como de la repartici&#243;n del producto total (la tasa de plusval&#237;a en el numerador), mide tanto la capacidad del capital para asegurar su rentabilidad como la adecuaci&#243;n de los mercados para la producci&#243;n. Por tanto, es err&#243;neo privilegiar uno solo de los dos aspectos del circuito de la acumulaci&#243;n (producci&#243;n o venta), o hacerlos depender estrictamente el uno del otro. En realidad, Marx desarrolla una visi&#243;n integrada del circuito de la acumulaci&#243;n en un sistema de variables parcialmente independientes. Esta concepci&#243;n sint&#233;tica de la tasa de ganancia constituye una de las aportaciones metodol&#243;gicas mayores de Marx. Aqu&#237; estamos muy lejos de todos los esquemas simplificadores que reducen la mec&#225;nica compleja del &lt;i&gt;Capital&lt;/i&gt; y de sus contradicciones y lo reducen todo a una explicaci&#243;n monocausal en la que las crisis recurrentes tendr&#237;an siempre una sola y misma causa a lo largo de la historia, que &#233;sta sea :&lt;/p&gt; &lt;p&gt; * La contradicci&#243;n entre el car&#225;cter social de la producci&#243;n y su apropiaci&#243;n privada (Lenin). * El agotamiento progresivo de los mercados extra-capitalistas(Luxemburgo). * La penuria de plusval&#237;a consecutiva a la sobre-acumulaci&#243;n (Grossman-Mattick). * La concentraci&#243;n del capital (Hilferding). * El intercambio desigual (Samir Amin). * La forma valor y el paso a la dominaci&#243;n real del capital (Perspective Internationaliste). * Etc.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En conclusi&#243;n, la tasa de ganancia debe concebirse como un indicador integrado que restituye a la vez las condiciones de la producci&#243;n y de la realizaci&#243;n del producto social total. Expresa tanto las contradicciones ligadas a la repartici&#243;n del valor producido (la lucha de clase &#8211; es decir, la tasa de plusval&#237;a en el numerador), como el mecanismo de sobrecarga en capital fijo (las fuerzas productivas &#8211; es decir, la composici&#243;n del capital en el denominador).&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p&gt;[1] &#8220;&lt;i&gt;...de todas las leyes de la econom&#237;a pol&#237;tica moderna, la m&#225;s importante. Esencial para la comprensi&#243;n de los problemas m&#225;s dif&#237;ciles, es tambi&#233;n la ley m&#225;s importante desde el punto de vista hist&#243;rico, una ley que, a pesar de su simplicidad, jam&#225;s ha sido comprendida hasta el presente y, menos todav&#237;a, enunciada conscientemente&lt;/i&gt;&#8221;, Marx, &lt;i&gt;Grundrisse&lt;/i&gt;, La Pl&#233;iade II: 271-272.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[2] &#8220;&lt;i&gt;A medida que disminuye la acumulaci&#243;n capitalista, desaparece tambi&#233;n la causa de su disminuci&#243;n, a saber, la desproporci&#243;n entre capital y fuerza de trabajo explotable. Por tanto, el mecanismo del proceso de producci&#243;n capitalista elimina por s&#237; mismo los obst&#225;culos que crea espont&#225;neamente&lt;/i&gt;&#8221;, Marx, El Capital, Libro I, 4&#170; edici&#243;n alemana, &#201;ditions Sociales, 1983: 694. &#8220;&lt;i&gt;Las crisis no son nunca m&#225;s que soluciones moment&#225;neas y violentas que restablecen por un momento el equilibrio turbado [...] El estancamiento sobrevenido en la producci&#243;n habr&#237;a preparado &#8211; dentro de los l&#237;mites capitalistas- una expansi&#243;n subsiguiente de la producci&#243;n. As&#237; se habr&#237;a recorrido el ciclo una vez m&#225;s. Una parte del capital depreciado por el estancamiento volver&#237;a a encontrar su antiguo valor. En resumen, el mismo c&#237;rculo vicioso ser&#237;a recorrido de nuevo, en condiciones de producci&#243;n amplificadas, con un mercado ampliado, y con un potencial productivo acrecentado&lt;/i&gt;&#8221;, Marx, &lt;i&gt;El Capital&lt;/i&gt;, Libro III, La Pl&#233;iade II: 1031 &amp; 1037.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[3] El ciclo de acumulaci&#243;n hunde sus ra&#237;ces en la necesidad de acrecentar el capital constante en detrimento del capital variable, por tanto, su ritmo est&#225; ligado esencialmente a los ciclos m&#225;s o menos decenales de rotaci&#243;n del capital fijo : &#8220;&lt;i&gt;A medida que el valor y la duraci&#243;n del capital fijo invertido se desarrollan con el modo de producci&#243;n capitalista, la vida de la industria y del capital industrial se desarrolla en cada empresa particular y se prolonga durante un per&#237;odo de, digamos, una media de diez a&#241;os. [...] ...este ciclo de rotaciones que se encadenan y se prolongan durante una serie de a&#241;os, en los que el capital est&#225; prisionero de su elemento fijo, constituye una de las bases materiales de las crisis peri&#243;dicas&lt;/i&gt;&#8221;, Marx, El Capital, Libro II, La Pl&#233;iade: 614. Precisemos tambi&#233;n que Marx hace del periodo decenal una media y no un absoluto : &#8220;&lt;i&gt;Sin duda, los per&#237;odos de inversi&#243;n del capital son muy diferentes, pero la crisis sirve siempre de punto de partida para una poderosa inversi&#243;n; suministra, pues, m&#225;s o menos &#8211;desde el punto de vista de la sociedad tomada en su conjunto- una nueva base material para el pr&#243;ximo ciclo de rotaci&#243;n&lt;/i&gt;&#8221;, Marx, &lt;i&gt;El Capital&lt;/i&gt;, Libro II, &#201;ditions Sociales, tomo IV: 171.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[4] &#8220;&lt;i&gt;As&#237; la ley [de la baja tendencial de la tasa de ganancia] no act&#250;a m&#225;s que en tanto que tendencia cuya acci&#243;n no se manifiesta netamente m&#225;s que en ciertas circunstancias y en el curso de largos per&#237;odos&lt;/i&gt;&#8221;, Libro III, La Pl&#233;iade II: 1023. Marx define, pues, dos casos en que &#8220;&lt;i&gt;la acci&#243;n de la ley se manifiesta netamente&lt;/i&gt;&#8221;: (1) &quot;&lt;i&gt;en ciertas circunstancias&lt;/i&gt;&quot; y (2) &quot;&lt;i&gt;en el curso de largos per&#237;odos&quot;. Pero, &#191;qu&#233; entiende &#233;l por &#8220;largos per&#237;odos&lt;/i&gt;&#8221;? La respuesta est&#225; dada claramente al comienzo de este mismo cap&#237;tulo sobre las influencias contrarias : &#8220;&lt;i&gt;Si se considera el desarrollo enorme de las fuerzas productivas del trabajo social, aunque s&#243;lo sea en los &#250;ltimos treinta a&#241;os, y si comparamos este per&#237;odo con todos los per&#237;odos anteriores; si se considera m&#225;s especialmente la masa enorme de capital fijo que, adem&#225;s de las m&#225;quinas propiamente dichas, entra en el proceso social de producci&#243;n, tomado como un todo, entonces la dificultad que los economistas han encontrado hasta ahora no es explicar la baja de la tasa de ganancia como tal, sino m&#225;s bien las razones por las cuales esta baja no ha sido m&#225;s importante ni m&#225;s r&#225;pida&lt;/i&gt;&#8221;, (&#237;dem: 1014). As&#237;, cuando Marx evoca &#8220;&lt;i&gt;largos per&#237;odos&lt;/i&gt;&#8221; en el curso de los cuales se ejerce la ley de la baja tendencial de ganancia, &#233;l habla de una &#8216;treintena de a&#241;os'. A partir de ah&#237;, no estamos ni en el espacio de tiempo de los ciclos decenales, ni en el secular indicado por algunos autores, espacio ausente de la obra de Marx puesto que &#233;l data el comienzo de la &#233;poca moderna del capitalismo a partir de 1825 y escribe El Capital en la segunda mitad del siglo XIX.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[5] Marx, &lt;i&gt;El Capital&lt;/i&gt;, Libro III, La Pl&#233;iade II: 1026-1027.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;La tasa de plusval&#237;a y sus determinantes, Estados Unidos (1948-2008)&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_753 spip_documents spip_documents_left' style='float:left;'&gt; &lt;a href=&quot;http://www.correntroig.org/IMG/jpg/1_large_Esp_Taux_de_profit_Taux_de_plus_value_Composition_du_capital.jpg&quot; title=&quot;JPEG - 61.5 kB&quot;&gt; &lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L500xH346/1_large_Esp_Taux_de_profit_Taux_de_plus_value_Composition_du_capital-bfe1c.jpg&quot; width='500' height='346' alt=&quot;JPEG - 61.5 kB&quot; style='height:346px;width:500px;' /&gt; &lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Las fluctuaciones de la tasa de plusval&#237;a dan lugar a las tres fases que acompa&#241;an la evoluci&#243;n del capitalismo tras la posguerra: aumenta de 1848 a 1966, disminuye hasta 1982 y vuelve a remontar desde entonces.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;I. 1948-1966&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Contrariamente a una idea heredada, los salarios y las ganancias no evolucionan forzosamente en raz&#243;n inversa el uno del otro: pueden aumentar al mismo tiempo por poco que las ganancias de productividad sean suficientemente intensas y repartidas. Es el &#8216;milagro' de los Treinta a&#241;os gloriosos durante los cuales todas las variables econ&#243;micas aumentaban conjuntamente &#161;mientras permit&#237;an una disminuci&#243;n del tiempo de trabajo! Esto se traduc&#237;a en un pleno empleo y una triplicaci&#243;n de los salarios reales en los pa&#237;ses de la OCDE (de media). El gr&#225;fico indica que las intensas ganancias de productividad durante este per&#237;odo:&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8226; han hecho bajar el valor medio de los bienes de consumo (5),
&#8226; y, por tanto, el valor de a fuerza de trabajo (4),
&#8226; mientras permit&#237;an un aumento de los salarios reales (2),
&#8226; y una disminuci&#243;n del tiempo de trabajo (3).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;
II. 1966-1982&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La tasa de plusval&#237;a disminuye durante todo este per&#237;odo pues la ralentizaci&#243;n de las ganancias de productividad (5) no permite ya compensar la disminuci&#243;n del tiempo de trabajo (3) y la prosecuci&#243;n del alza de los salarios reales, sobre todo de 1966 a 1972 (2).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;
III. 1982-2008&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La tasa de plusval&#237;a remonta fuertemente despu&#233;s de 1982 pues las ganancias de productividad se han recuperado &#8211; pero sin llegar a los niveles de la inmediata posguerra- (5), mientras que el tiempo de trabajo ya no disminuye (3), y el alza de los salarios reales se ha ralentizado considerablemente (2).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Esta remontada de la tasa de plusval&#237;a, as&#237; como la disminuci&#243;n de la composici&#243;n org&#225;nica del capital (consecutiva a esta recuperaci&#243;n de las ganancias de productividad despu&#233;s de 1982), estar&#225;n en la base del alza de la tasa de ganancia, como podemos constatarlo en el gr&#225;fico &#8220;&lt;i&gt;Tasa de ganancia &#8211; Tasa de plusval&#237;a &#8211; Composici&#243;n del capital, Estados Unidos (1951-2008)&lt;/i&gt;&#8221; en esta misma p&#225;gina.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La tasa de plusval&#237;a&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El valor total creado se descompone en salarios (valor de la fuerza de trabajo) y ganancias (plusval&#237;a). . La tasa de plusval&#237;a relaciona la plusval&#237;a con los salarios. Como la plusval&#237;a es igual al valor total creado menos los salarios, la tasa de plusval&#237;a es igual a : plusval&#237;a /salarios = (valor total creado &#8211; salarios) / salarios = (valor total creado / salarios) &#8211; (salarios / salarios) = (valor total creado / salarios) &#8211; 1 = (valor total creado / valor de la fuerza de trabajo) &#8211; 1 = [(3) / (4)] &#8211; 1 en el gr&#225;fico.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Dicho de otro modo, la tasa de plusval&#237;a aumenta cuando las curvas (3) y (4) se separan, y disminuye cuando estas curvas se acercan.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Por lo dem&#225;s, tambi&#233;n se puede demostrar que la tasa de plusval&#237;a depende de la evoluci&#243;n respectiva de &lt;i&gt;la productividad del trabajo&lt;/i&gt; y del &lt;i&gt;salario real&lt;/i&gt; : si la productividad del trabajo aumenta m&#225;s r&#225;pidamente que el salario real, entonces la tasa de plusval&#237;a aumenta, e inversamente. Es lo que nos muestra tambi&#233;n el gr&#225;fico: cuando la curva (5), que representa la inversa de la productividad, decrece m&#225;s r&#225;pidamente de lo que aumentan los salarios reales (2), entonces la tasa de plusval&#237;a aumenta, e inversamente.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;El salario real&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Corresponde a la cantidad de medios de consumo (bienes y servicios) que un trabajador puede adquirir. Se calcula relacionando, bajo forma de &#237;ndices, la evoluci&#243;n de los salarios nominales con la evoluci&#243;n de los precios al consumo.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;
El valor por medio de consumo&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es la inversa de la productividad del trabajo. Se calcula relacionando, bajo forma de &#237;ndices, la evoluci&#243;n de los precios al consumo con la evoluci&#243;n del equivalente monetario de los valores (ver m&#225;s abajo).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;El equivalente monetario de los valores&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es la expresi&#243;n en d&#243;lares de una hora de valor creado. Se calcula relacionando el producto interior neto del sector mercantil con el n&#250;mero total de horas de trabajo suministradas en este sector.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La composici&#243;n org&#225;nica del capital y sus determinantes, Estados Unidos (1951-2008)&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_755 spip_documents spip_documents_left' style='float:left;'&gt; &lt;a href=&quot;http://www.correntroig.org/IMG/jpg/3_large_Esp_Composition_organique_du_capital_et_ses_determinants.jpg&quot; title=&quot;JPEG - 63.7 kB&quot;&gt; &lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L500xH346/3_large_Esp_Composition_organique_du_capital_et_ses_determinants-8b852.jpg&quot; width='500' height='346' alt=&quot;JPEG - 63.7 kB&quot; style='height:346px;width:500px;' /&gt; &lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Se afirma con frecuencia que la disminuci&#243;n de la tasa de ganancia resulta de la mecanizaci&#243;n creciente de la econom&#237;a: la utilizaci&#243;n acrecentada de m&#225;quinas (la composici&#243;n t&#233;cnica del capital) hace aumentar la composici&#243;n org&#225;nica del capital (la relaci&#243;n entre el valor de las m&#225;quinas y el trabajo). Ahora bien, esto olvida la contra-tendencia esencial subrayada por Marx: las ganancias de productividad hacen disminuir el valor de los medios de producci&#243;n y permiten as&#237; compensar el acrecentamiento de su n&#250;mero [1]. Es exactamente lo que muestra el gr&#225;fico de arriba : la composici&#243;n org&#225;nica del capital no se acrecienta m&#225;s que cuando las ganancias de productividad se ralentizan en el sector de los medios de producci&#243;n y ya no permiten compensar el aumento de la composici&#243;n t&#233;cnica del capital (el n&#250;mero de m&#225;quinas por trabajador).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;No s&#243;lo &#233;sta &#250;ltima no hace sino acrecentarse en el curso del tiempo, sino que la rapidez de este crecimiento aumenta tambi&#233;n : 1,7% al a&#241;o entre 1951-68, 2,5% de 1968 a 1995, y 4,6% despu&#233;s. En el conjunto del per&#237;odo, un asalariado utiliza, por t&#233;rmino medio, cinco veces m&#225;s de m&#225;quinas hoy que al acabar la guerra. Como las variaciones en la disminuci&#243;n del valor de la fuerza de trabajo intervienen poco en la explicaci&#243;n de las fluctuaciones de la composici&#243;n org&#225;nica del capital, son sobre todo las inflexiones en las ganancias de productividad en el sector de los medios de producci&#243;n las que hacen bajar el valor de estos &#250;ltimos y las que explican las fluctuaciones de la composici&#243;n org&#225;nica del capital : cuando el valor por medio de producci&#243;n disminuye m&#225;s r&#225;pidamente que el aumento de la composici&#243;n t&#233;cnica del capital, entonces la composici&#243;n org&#225;nica disminuye, e inversamente.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;La composici&#243;n org&#225;nica del capital&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;La composici&#243;n org&#225;nica del capital relaciona el capital constante con el capital variable. Es la relaci&#243;n entre lo que no hace m&#225;s que transmitir su valor y lo que crea uno nuevo, o entre lo que no produce plusval&#237;a y lo que produce, o tambi&#233;n, entre el trabajo pasado cristalizado en las m&#225;quinas y el trabajo presente representado por los asalariados. Se calcula, pues, relacionando el capital fijo invertido con la masa salarial empleada.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;La composici&#243;n t&#233;cnica del capital&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;En sentido estricto, la composici&#243;n t&#233;cnica del capital es la cantidad de medios de producci&#243;n empleados por trabajador, o el capital por cabeza. Esta composici&#243;n t&#233;cnica se calcula aqu&#237; dividiendo el &#237;ndice de evoluci&#243;n del stock neto de capital (en $) por el &#237;ndice de evoluci&#243;n de los precios de los medios de producci&#243;n (en $ por medio de producci&#243;n). El resultado de esta relaci&#243;n nos da un &#237;ndice del aumento de la cantidad de medios de producci&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;El valor por medio de producci&#243;n&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Es la inversa de la productividad en el sector de los medios de producci&#243;n. Es la evoluci&#243;n, bajo forma de &#237;ndices, del n&#250;mero medio de horas necesarias para producir un medio de producci&#243;n. Este valor se obtiene dividiendo el &#237;ndice del precio medio del capital fijo por el equivalente monetario de los valores (el equivalente en d&#243;lares de una hora de valor creado: se calcula relacionando el producto interior neto del sector mercantil con el n&#250;mero total de horas de trabajo suministradas en este sector).&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p&gt;[1] &quot;&lt;i&gt;En una palabra, el desarrollo que acrecienta la masa del capital constante con relaci&#243;n al capital variable reduce, como consecuencia de la productividad acrecentada del trabajo, el valor de sus elementos; impide, pues, que el valor del capital constante, aun aumentando sin cesar, se acreciente en la misma proporci&#243;n que la masa material, es decir, el volumen de los medios de producci&#243;n puesto en movimiento por la misma cantidad de fuerza de trabajo. Puede ocurrir incluso que, en algunos casos, aumente la masa de los elementos del capital constante aunque su valor permanezca constante o incluso disminuya&lt;/i&gt;&#8221;, Marx, &lt;i&gt;El Capital&lt;/i&gt;, libro III, La Pl&#233;iade II: 1019.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8220;&lt;i&gt;...gracias a una productividad acrecentada, paralelamente, pues, al aumento del n&#250;mero de m&#225;quinas a precio reducido, el precio de la mercanc&#237;a disminuye, la tasa de ganancia puede seguir siendo la misma... La tasa de ganancia podr&#237;a incluso crecer si el aumento de la tasa de plusval&#237;a estuviese ligado a una disminuci&#243;n sensible del valor de los elementos del capital constante, especialmente del capital fijo [consecutivamente a las ganancias de productividad]&lt;/i&gt;&#8221;, Marx,&lt;i&gt; El Capital&lt;/i&gt;, libro III, Pl&#233;iade II: 1013.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El cuadro metodol&#243;gico de la teor&#237;a de las crisis en Marx y su validaci&#243;n emp&#237;rica&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_756 spip_documents spip_documents_left' style='float:left;'&gt; &lt;a href=&quot;http://www.correntroig.org/IMG/jpg/4_large_Graph_4_etroit_2.jpg&quot; title=&quot;JPEG - 172.8 kB&quot;&gt; &lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L500xH1008/4_large_Graph_4_etroit_2-daab8.jpg&quot; width='500' height='1008' alt=&quot;JPEG - 172.8 kB&quot; style='height:1008px;width:500px;' /&gt; &lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;strong&gt;Las tres fases del periodo de posguerra y sus determinantes&lt;/strong&gt; [1]&lt;/p&gt; &lt;p&gt;1) Hasta el a&#241;o 1965, la tasa de ganancia pemanece a un nivel alto (gr&#225;fico 1) gracias a los incrementos en la productividad del trabajo (gr&#225;fico 2), que permiten reducir la composici&#243;n org&#225;nica del capital en valor (gr&#225;fico 3, y tambi&#233;n gr&#225;fico 1para la inversa de dicha composici&#243;n). Esta reducci&#243;n es suficiente para compensar la disminuci&#243;n en la tasa de plusvalor (gr&#225;fico 1), disminuci&#243;n causada por aumentos m&#225;s fuertes en el salario reale que en la productividad del trabajo (gr&#225;fico 2 [2]).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;2) Entre 1965 y 1979, la tasa de ganancia disminuye claramente, debido a la disminuci&#243;n de la tasa de plusvalor (gr&#225;fico 1). Esta disminuci&#243;n va aparejada con una composici&#243;n org&#225;nica del capital que queda primero estable (1963-73) y aumenta despu&#233;s (1973-84) (gr&#225;ficos 3 y 1). Las empresas compensan esta ca&#237;da en la rentabilidad por despidos masivos (gr&#225;fico 4). El crecimiento del ej&#233;rcito industrial de reserva durante los a&#241;os 70 limita los alzas en el salario reale (gr&#225;ficos 2 y 4).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;3) Entre 1979 y 2001, este freno en el salario reale con respecto a la productividad del trabajo (gr&#225;fico 2) permite una recuperaci&#243;n espectacular de la tasa de plusvalor y, por consiguiente, de la tasa de ganancia (gr&#225;fico 1). En cuanto al crecimiento, &#233;ste estar&#225; estimulado por el aumento de un endeudamiento de tipo anglosaj&#243;n.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&#8230; V&#233;ase m&#225;s en nuestro art&#237;culo &#171;&lt;i&gt; El cuadro metodol&#243;gico de la teor&#237;a de las crisis en Marx y su validaci&#243;n emp&#237;rica&lt;/i&gt; &#187; : &#171; &lt;i&gt; &lt;strong&gt;Le cadre m&#233;thodologique de la th&#233;orie des crises chez Marx et sa validation empirique&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt; &#187;.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p&gt;[1] Estos cuatro gr&#225;ficos aparecen en un excelente art&#237;culo de Sergio Camara Izquierdo : &quot;&lt;i&gt;The Dynamics of The Profit Rate in Spain (1954-2001)&lt;/i&gt;&quot; Dicho art&#237;culo est&#225; disponible on-line : &lt;a href='http://rrp.sagepub.com/cgi/content/abstract/39/4/543' class='spip_out'&gt;http://rrp.sagepub.com/cgi/content/...&lt;/a&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[2] Las &#225;reas de color gris en el gr&#225;fico 2 indican los periodos en los cuales el salario reale crecen menos que que la productividad del trabajo. Se ve que el a&#241;o 1979 marca una ruptura : el salario reale suelen crecer m&#225;s que la productividad antes, y menos despu&#233;s.&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Salarios y productividad (EEUU)&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span class='spip_document_757 spip_documents spip_documents_left' style='float:left;'&gt; &lt;a href=&quot;http://www.correntroig.org/IMG/jpg/5_large_Salaires_et_Productivite_EU_2.jpg&quot; title=&quot;JPEG - 46.8 kB&quot;&gt; &lt;img src=&quot;http://www.correntroig.org/local/cache-vignettes/L500xH267/5_large_Salaires_et_Productivite_EU_2-95d53.jpg&quot; width='500' height='267' alt=&quot;JPEG - 46.8 kB&quot; style='height:267px;width:500px;' /&gt; &lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;i&gt;Co&#251;t salarial horaire r&#233;el&lt;/i&gt; = Costo salarial real por hora ; &lt;i&gt;Productivit&#233; horaire&lt;/i&gt; = Productividad por hora ; &lt;i&gt;Secteur priv&#233; non agricole&lt;/i&gt; = Sector privado no agr&#237;cola&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El periodo de postguerra se caracteriza por un aumento paralelo de la productividad y los salarios reales. Esto estabiliza la parte salarial en el producto total y permite al capitalismo evitar, por un tiempo, &#171;&lt;i&gt; una sobreproducci&#243;n que procede precisamente de que la masa del pueblo nunca puede consumir m&#225;s que la cantidad media de los bienes de primera necesidad, que su consumo no aumenta por lo tanto al ritmo del aumento de la productividad del trabajo&lt;/i&gt; &#187; (Marx [1]).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;Tal es la explicaci&#243;n b&#225;sica adoptada por los marxistas de postguerra para comprender la prosperidad del periodo : &#171; &lt;i&gt;Es innegable que los salarios reales han aumentado en la &#233;poca moderna. Pero solamente en el marco de la expansi&#243;n del capital, la cual supone que la relaci&#243;n de los salarios con las ganancias siga siendo constante en general. La productividad laboral deb&#237;a entonces elevarse con una rapidez que permitiera a la vez acumular capital y mejorar el nivel de vida de los obreros&lt;/i&gt; &#187; (Mattick [2]). En otras palabras, &#171; &lt;i&gt;Tanto los salarios como las ganancias pueden aumentar si la productividad crece suficientemente&lt;/i&gt; &#187; (Mattick [3]). Esto nos muestra que la escuela de la regulaci&#243;n no ha inventado nada b&#225;sicamente nuevo : no ha hecho sino prolongar un an&#225;lisis ya bien desarrollado por Marx y sus seguidores (Marx [4]).&lt;/p&gt; &lt;p&gt;El desfase entre productividad y salarios se tornar&#225; patente y creciente s&#243;lo a partir de los a&#241;os 1980. La evoluci&#243;n ahora m&#225;s r&#225;pida de la productividad (curva superior) con respecto a los salarios (curva inferior) materializa la tendencia natural del capitalismo a aumentar la producci&#243;n m&#225;s alla de la demanda solvente. Esto no es sino la explicaci&#243;n b&#225;sica de la sobreproducci&#243;n elaborada por Marx : &#171; &lt;i&gt;La sobreproducci&#243;n tiene especialmente por condici&#243;n la ley general de producci&#243;n del capital: producir a medida de las fuerzas productivas (es decir, seg&#250;n la posibilidad que se tiene de explotar la mayor masa posible de trabajo con una masa dada de capital) sin tener en cuenta los l&#237;mites existentes del mercado o las necesidades solventes...&lt;/i&gt; &#187; [5]. En otras palabras : &#171;&lt;i&gt; La raz&#243;n &#250;ltima de todas las crisis reales sigue siendo la pobreza y el consumo limitado de las masas, ante la tendencia de la econom&#237;a capitalista a desarrollar las fuerzas productivas como si s&#243;lo tuvieran por l&#237;mite el poder de consumo absoluto de la sociedad&#8230;&lt;/i&gt; &#187; [6]. Esto es tambi&#233;n lo que Engels sintetizaba en una de sus f&#243;rmulas muy personales : &#171; &lt;i&gt;Y al paso que la capacidad productiva crece en progresi&#243;n geom&#233;trica, la expansi&#243;n de los mercados s&#243;lo se desarrolla, en el mejor de los casos, en progresi&#243;n aritm&#233;tica&lt;/i&gt; &#187; [7].&lt;/p&gt; &lt;hr class=&quot;spip&quot; /&gt;
&lt;p&gt;[1] Marx, &lt;i&gt;Teor&#237;as sobre la plusval&#237;a.
&lt;/i&gt;
[2] Paul Mattick, &lt;i&gt;Integraci&#243;n capitalista y ruptura obrera&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[3] Paul Mattick, &lt;i&gt;Le capital aujourd'hui&lt;/i&gt;, publicado por Maximilien Rubel en 'Etudes de marxologie', n&#176;11, Junio de 1967.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[4] Entre otros por Socialisme ou Barbarie (1949-67), una reputada revista marxista de la &#233;poca. Dicha revista ha fuertemente inspirado la escuela de la regulaci&#243;n (Aglietta,Souyri, Lipietz, etc.), como podemos darnos cuenta a trav&#233;s de esta larga citaci&#243;n (traducci&#243;n nuestra) : &#171; &lt;i&gt;El capitalismo puede realizar una conciliaci&#243;n en torno al reparto del producto social, debido a que, precisamente, si los salarios y la productividad del trabajo aumentan m&#225;s o menos al mismo ritmo, la distribuci&#243;n vigente no se ve pr&#225;cticamente afectada. (&#8230;) Seg&#250;n la idea cl&#225;sica, el capitalismo no podr&#237;a soportar alzas de salarios, porque &#233;stas ocasionar&#237;an autom&#225;ticamente una disminuci&#243;n de las ganancias, entonces una reducci&#243;n del fondo de acumulaci&#243;n indispensable para que la empresa pueda sobrevivir en la competencia. Pero este cuadro est&#225;tico es irrealista. Si tanto la productividad del trabajo como los salarios aumentan en un 4%, las ganancias tambi&#233;n deben aumentar en un 4% (&#8230;).Mientras est&#233;n generalizadas y no superen demasiado los aumentos de productividad, las alzas de salarios quedan perfectemente compatibles con la expansi&#243;n del capital. Ellas son m&#225;s bien indispensables a nivel estrictamente econ&#243;mico. En una econom&#237;a que crece a una tasa promedio del 3% por a&#241;o y en la cual los salarios representan el 50% de la demanda final, toda brecha un poco significativa entre la tasa de crecimiento de los salarios y la tasa de expansi&#243;n de la producci&#243;n conducir&#237;a bastante r&#225;pidamente a desequilibrios muy importantes y a una incapacidad de vender la producci&#243;n, la que no podr&#237;a rectificarse con ninguna &#171; depresi&#243;n &#187;, aun profunda&lt;/i&gt; &#187; ('Socialisme ou Barbarie', n&#176; 31, art&#237;culo escrito en 1959 y publicado en 1960.)&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[5] Marx, &lt;i&gt;Teor&#237;as sobre la plusval&#237;a&lt;/i&gt;, trad. del franc&#233;s, Editions sociales, volumen II : 637.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[6] Marx, &lt;i&gt;El Capital&lt;/i&gt;, vol. III.&lt;/p&gt; &lt;p&gt;[7] Pr&#243;logo de Engels a la edici&#243;n inglesa, 1886, &lt;i&gt;El Capital&lt;/i&gt;, Libro I.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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